ESTRATEGIA REGIONAL DE DESARROLLO DE LA REGIÓN DEL BÍO BÍO 2008-2015

Participación y enfoque territorial constituyen actualmente los dos pilares esenciales en los que se sostienen los procesos de planificación territorial.

Antecedentes Metodológicos y Proceso
Por una parte, el ejercicio de la planificación no se expresa solamente en su resultado concreto, que es el documento final que resume los propósitos u objetivos a alcanzar en un periodo de tiempo, sino que es particularmente importante como espacio de socialización y construcción de acuerdos entre los actores y agentes del desarrollo, sin lo cual estos objetivos difícilmente serán alcanzados. Por otra parte, la participación es también esencial para el proceso de gestión de la Estrategia, el que con seguridad requerirá evaluaciones periódicas y adaptaciones a los cambios de escenario que han dado origen al instrumento.
De este modo, una amplia representación de la ciudadanía en el proceso de formulación de la Estrategia busca asegurar que todos los intereses del territorio regional tengan la posibilidad de expresarse y por ello, conjuntamente, la participación en el proceso de planificación es un ejercicio ligado al central objetivo de profundizar la democracia.
El enfoque territorial es el criterio que apunta a valorar el territorio como referente y espacio de proyección espacial de las políticas de desarrollo, en orden a solucionar los desequilibrios en el desarrollo social, aprovechar los potenciales de desarrollo de cada contexto, valorar la riqueza cultural manifiesta en las diferentes formas de apropiación del medio y asegurar el mejor aprovechamiento del territorio y la preservación de la oferta ambiental, como condición que asegure un desarrollo sostenible. Introducir una perspectiva territorial constituye un parámetro para una equitativa distribución de oportunidades y beneficios de la acción colectiva, como premisa para el desarrollo regional.
En conformidad con lo anteriormente señalado, la Región del Bío-Bío se ha impuesto la tarea de elaborar una nueva Estrategia Regional de Desarrollo (2008-2015), cuyo principal énfasis está puesto en la participación. Se busca formular un instrumento que incorpore una perspectiva de mediano plazo, que le otorgue al proceso una continuidad más allá de los cambios de gobierno, y que acerque los frutos de desarrollo a todos los rincones del territorio. Se pretende además que este nuevo ejercicio incorpore la experiencia ganada en procesos anteriores y que en su aplicación marque un punto de inflexión en el crecimiento económico y superación de la pobreza. Así, la Estrategia Regional de Desarrollo 2008-2015 se ha elaborado considerando tres criterios esenciales: participación ciudadana, territorialización y trayectoria de la planificación regional.
A comienzos del año 2008, la División de Planificación del Gobierno Regional dio inicio al proceso de formulación de la Estrategia Regional de Desarrollo (ERD) de la Región del Bío-Bío 2008-2015, con apoyo de la Cooperación Técnica Alemana (GTZ). Habida cuenta de los avances que en la definición de territorios de planificación tiene la Región del Bío-Bío, la representación de los intereses de los habitantes de estos territorios se expresó concretamente en la realización de diez talleres territoriales (más un taller en Chillán y otro en Isla Mocha) que permitieron la participación de más de 1000 personas y cuyo objetivo central fue la identificación de los temas clave para el desarrollo regional. La sistematización de esta información ha permitido establecer las dimensiones de análisis de la Estrategia Regional de Desarrollo 2008-2015.
A comienzos de Agosto del 2008 se incorporó al proceso de formulación de la Estrategia, en condición de consultor, un grupo de trabajo de la Universidad del Bío Bío. Complementando la información obtenida en los Talleres Territoriales con entrevistas con actores claves y revisión de fuentes secundarias, se estableció el estado de situación, el diagnóstico y los desafíos de cada dimensión de análisis y se realizaron cuatro talleres sectoriales de carácter regional que representaron los intereses y propuestas de los actores sociales, culturales, empresariales y de la institucionalidad pública.
Esta fase participativa que comprometió aproximadamente 300 personas permitió al equipo técnico enriquecer las dimensiones de análisis con precisiones o nuevos aportes y avanzar en el acuerdo de los principios orientadores o valores compartidos, en la definición de las ideas fuerza que conforman la visión de la región y de los lineamientos estratégicos. Estos resultados fueron analizados y complementados en un taller de trabajo con el Consejo Regional.
La última fase participativa que, en conjunto, convocó a más de 500 personas, se realizó a través de cuatro talleres provinciales con el objetivo de validar un perfil de la ERD: visión regional, lineamientos estratégicos, programas y proyectos; tras lo cual, sistematizada la información obtenida, ésta ha sido expuesta ante el Consejo Regional y ante la representación parlamentaria regional para su conocimiento y observaciones. Finalmente, un texto borrador ha sido puesto a disposición del Consejo Regional para su revisión y aprobación.
Amplia y representativa participación y consideración territorial constituyen las bases metodológicas de la formulación de la Estrategia Regional de Desarrollo 2008-2015 de la Región del Bío-Bío. Sin embargo, considerando la planificación como un continuo, se ha intentado incorporar la experiencia ganada en los procesos de planificación anteriores. No es posible olvidar que la Estrategia se realiza dentro de un proceso de planificación que tiene una trayectoria de más de 15 años en la región y que se expresa en tres estrategias anteriores que dieron cuenta de los desafíos y objetivos de desarrollo de la sociedad regional en su momento.
Así como la participación se ha ido ampliando en los sucesivos procesos de planificación, considerando no solo las visiones sectoriales o provinciales si no también las especificidades territoriales, también los grandes temas (algunos han permanecido), se han enriquecido con otros nuevos, producto del avance regional logrado o del desarrollo tecnológico que plantea crecientes desafíos al desarrollo regional. A título de ejemplo: hasta 1995 no era posible aún recoger la opinión de los territorios porque recién a partir del año 2000 se logra hacer una primera identificación de los territorios que componen la región. Del mismo modo, mientras en el año 1995 uno de los desafíos era la cobertura de electrificación rural, en la actualidad ya superada esa tarea, surge el requerimiento de otorgar cobertura informática y conectividad virtual a toda la región.
Así, en la actual Estrategia es posible distinguir temas de continuidad con los planteados en estrategias anteriores y temas que surgen en relación a nuevos desafíos. La continuidad de los temas puede deberse a dificultades en su resolución y por ende a su persistencia o que, habiendo sido abordados y lográndose importantes avances, es necesario dar pasos cualitativamente distintos en la misma materia.
Asimismo, la Estrategia considera como parte integrante de ella las iniciativas de carácter estratégico que la Región ha desarrollado en relación al desarrollo productivo y la innovación a través de la Agencia Regional de Innovación y Desarrollo Productivo, al desarrollo científico tecnológico por el Consejo Regional de Ciencia y Tecnología (CORECYT), la formulación de políticas públicas regionales y los convenios de programación vigentes.
Asumiendo la participación como una condición básica del proceso de planificación, introduciendo la perspectiva territorial y considerando el proceso como parte de continuo temporal, la Estrategia Regional de Desarrollo 2008-2015 de la Región del Bío-Bío pretende constituirse en la `carta de navegación' que dirija el desarrollo regional en la dirección deseada, enfocando su quehacer hacia la comunidad regional en su conjunto, haciéndose cargo de los Sueños Regionales Colectivos.

GORE BIOBIO - ABRIL 2009.